En la sociedad del conocimiento la exploración de las capacidades y potencialidades de las personas es verdaderamente ilimitada. Tradicionalmente en Panamá se descartan las vocaciones técnicas, artísticas, científicas o deportivas como medio de vida, lo cual es parte del fomento de una cultura del capital humano. Un ejemplo es el número indeterminado de becas para el extranjero que año tras año se pierde por razones burocráticas, falta de orientación o por la carencia de herramientas y metodologías de estudios para competir exitosamente por estas. Con el despertar que el país vive en materia deportiva se ha incrementado la presencia de los jóvenes en las competencias nacionales e internacionales. Las autoridades empiezan a dar muestras de un cambio significativo con la organización de juegos deportivos que son semilleros de los nuevos atletas que representarán al país en las principales disciplinas. El talento humano es nuestro recurso más valioso y no es posible encasillarlo en lo tradicional, porque nos privamos de tener un nuevo Irving Saladino, una nueva Olga Sinclair y quizás otro Adán Ríos. Ellos nos enriquecen y benefician a todos.
hoyporhoy
09 ago 2015 - 05:23 AM