La Autoridad del Canal de Panamá necesita recuperar su enfoque estratégico y alinear su liderazgo con la meta de concluir a tiempo las obras de la ampliación. La sucesión de controversias con el consorcio constructor del tercer juego de esclusas, y los escarceos con el tema laboral, y la falta de agua, obligan a que la ACP asigne el personal, y sobre todo la perspectiva de más alto nivel, a la detección temprana y prevención de nuevos conflictos, y a un manejo rápido de todas las crisis. La institución cuenta con el talento, la capacidad económica y el respaldo de todos los panameños para superar cualquier reto. Es vital que se ponga la casa en orden, sobre todo al nivel de su junta directiva, y que se ejerza con responsabilidad el manejo de la cuenca del Canal, su ordenamiento territorial y los caudales de agua existentes. Con los nuevos ingresos producto de la ampliación, Panamá tiene grandes esperanzas de resolver definitivamente los rezagos en la educación y la salud, y de erradicar la pobreza extrema. Para ello necesitamos un Canal ampliado y competitivo, y sobre todo, con una administración profesional y transparente.
hoyporhoy
12 ago 2015 - 07:22 AM