La Asamblea Nacional solo tenía que aprobar un artículo para derogar la Ley 55 de 2012, que mantiene un infame blindaje a los diputados, quienes así quedarían sometidos a las normas comunes aplicables a los ciudadanos. En su lugar, los miembros del Legislativo nos insultan con un proyecto de ley en el que todos los poderes del Estado, personalizados por quienes ejercen las más altas magistraturas del país, se convierten en una casta siniestra y temeraria de intocables. Se mantiene la prueba sumaria y la exigencia de que la misma sea “idónea”; se establecen requisitos de mayoría absoluta en los plenos, tanto en la Asamblea Nacional como en la Corte Suprema de Justicia, para aplicar simples medidas cautelares. Se extiende a los investigados en ausencia, prerrogativas que solo pueden beneficiar al diputado en su autoexilio. Mientras en Guatemala el Congreso de ese país, incluyendo a los miembros del partido de gobierno, aprobó el juzgamiento de su presidente en funciones, nuestros políticos demuestran que su cinismo y su descaro no tienen límites. Señor mandatario, para salvar nuestra democracia veteesta ley y ponga fin a la impunidad.
hoyporhoy
02 sep 2015 - 06:26 AM