En lo que respecta a los casos de alto perfil, existen múltiples obstáculos para que los panameños tengamos una justicia efectiva. Una de estas barreras es el fuero penal electoral, que no solo impide avanzar la investigación criminal en contra de quien se ve beneficiado por este privilegio, sino que también paraliza por completo todo el proceso, incluso para aquellos involucrados en la misma causa que carecen de fuero. Al menos, 12 procesos se ven obstruidos por quienes se cobijan bajo este manto, lo que dilata la acción del Ministerio Público. El Tribunal Electoral puede contribuir a darle paz social al país, si sus magistrados le dan prioridad a las solicitudes de levantamiento de este blindaje, a la vez que revisan concienzudamente la utilización de esta figura como escudo judicial. El abuso del fuero es la forma más indecorosa de pervertir las garantías electorales, transformándolo en una táctica dilatoria usada por quienes ultrajaron las instituciones democráticas, y que continúan haciéndolo, fabricando un proceso electoral ficticio. Flaco favor le hace el Tribunal Electoral a la democracia si cae en ese engaño.
hoyporhoy
23 sep 2015 - 05:37 AM