La visita del papa Francisco a Estados Unidos inicia un capítulo histórico en las relaciones entre el Vaticano y el pueblo estadounidense. Sus llamados a darle acogida a los inmigrantes, sus exhortaciones a prohibir la pena de muerte y a enfrentar el cambio climático constituyen un refrescante planteamiento de la filosofía moral en el mundo actual. Sin pretender incomodar, con su estilo pausado y poético, evitando las complacencias, el Papa argentino demuestra que el liderazgo que surge de una vida ética y de un compromiso con los olvidados es mucho más poderoso que aquel proveniente del poder militar o de la riqueza económica. Para Washington siempre es sano recordar que la solidaridad y la espiritualidad tienen un sitial en la política.
hoyporhoy
25 sep 2015 - 05:49 AM