En el caso de Financial Pacific (FP), la Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) debe tener el liderazgo para constituirse en querellante ante la Corte Suprema de Justicia. Aclarar todo lo ocurrido con la casa de valores, y el rol que tuvieron políticos y funcionarios del más alto nivel en el laberinto de engaños y encubrimientos, es sumamente importante para que Panamá establezca una reputación seria y confiable como plaza financiera de primer orden. Es evidente que si la ciudadanía aspira a tener justicia en este caso, no se le puede dejar esta responsabilidad a dos magistrados que han demostrado su desdén hacia las instituciones y que llevan sobre sus hombros grandes conflictos de intereses. La SMV es querellante en un caso de menor jerarquía, vinculado a FP y por el cual ya se condenó a un exfuncionario de la entidad. Para avanzar en la lucha contra la corrupción, la entidad debe representarnos a todos ante la Corte y velar para que se termine el juegavivo y el tráfico de influencias que envenenaron a nuestra economía y desvirtuaron la administración del Estado. Esos son los antivalores que la SMV debe combatir.
hoyporhoy
29 sep 2015 - 06:19 AM