Más de 90 barcos esperan transitar a través del Canal de Panamá. Si la ampliación hubiera sido entregada en octubre de 2014, esas embarcaciones habrían cruzado la vía hace días. Esta situación representa un reto actual para la Autoridad del Canal de Panamá. Sin embargo, la errática política portuaria de la Asamblea Nacional amenaza directamente el futuro de los beneficios que el Canal le genera a los panameños. Los megapuertos de Mariel, en Cuba; Buenaventura, en Colombia, y la ampliación del puerto de Miami demuestran que nuestros vecinos de la región sí se están preparando para aprovechar el tercer juego de esclusas, que pagamos todos los panameños. ¿Acaso los diputados prefieren favorecer los intereses extranjeros por encima de los de Panamá? El futuro del Canal no es un asunto de politiquería y demagogia. Es irresponsable que los padres de la patria persistan en ofrecernos malas noticias sobre el Canal e insistan en darle la espalda al pueblo.
hoyporhoy
16 oct 2015 - 06:33 AM