Algunos pueblos originarios consideran que los ríos son las venas de la naturaleza. En cambio, para el expresidente de la República estos eran una fuente inagotable de negocios, en los cuales se confundían los fondos públicos con los beneficios privados. En la cuenca del río San Pablo hay 10 proyectos hidroeléctricos, de los cuales 8 son sospechosos de tener vinculaciones con el pasado gobernante. El círculo era perfecto: fondos provenientes de los impuestos de todos los panameños y recaudados por Cobranzas del Istmo, S.A. sirvieron para financiar la empresa que recibió las concesiones que su propio gobierno otorgó, y que a la vez la empresa estatal, cuya directiva él nombró, le construyó con nuestros impuestos una subestación para conectarlo a la red nacional. Una vez integrado al sistema recibiría jugosos subsidios e incentivos para que fuera aún más rentable. Para la mafia, el término cosa nostra, nuestra cosa, se oponía a la “Res Pública”, que significa el bien de todos. Esto es solo un ejemplo de cómo una familia se apropió del Estado. Su cosa nostra fue todo el país. Es tiempo que volvamos a ser una república.
hoyporhoy
20 oct 2015 - 06:38 AM