La diplomacia comercial es parte fundamental de la actividad de los estados. Cuando viajan los presidentes y primeros ministros es normal que los acompañen empresarios, que, aprovechando el contacto político, busquen nuevos mercados. El contrato de Panamá con la empresa Finmeccanica y sus filiales fue el resultado de un viaje del entonces primer ministro de Italia Silvio Berlusconi. El actual gobierno del país europeo quiere distanciarse del lío de los radares, helicópteros y mapa, afirmando que es un tema de negocios de nuestro país. A pesar de esto, el primer ministro Matteo Renzi se hace acompañar, en su periplo latinoamericano, por Finmeccanica. Las autoridades italianas se portan de forma desleal para con sus conciudadanos y para socios como Panamá, cuando rechazan resolver de buena fe los conflictos ocasionados por sus empresas. No se puede evitar que existan políticos corruptos en ambos lados del Atlántico. Cuidar el buen nombre de un país depende de gobiernos serios. La actuación del de Italia en este tema no favorece su credibilidad como socio de negocios y América Latina lo sabe.
hoyporhoy
23 oct 2015 - 05:30 AM