Los embalses hidroeléctricos de la provincia de Chiriquí han comenzado a botar el agua represada, debido a que la carencia de infraestructuras de transmisión eléctrica les impide darle un uso productivo a este recurso. Este es el legado de la corrupción en el sector energético del gobierno anterior. San Bartolo y Las Cruces nos recuerdan esto. En apenas un mes, según los expertos, regresará la prolongada estación seca característica del fenómeno de El Niño. Otros países, con mucho menos recurso hídrico, han podido hacer que sus desiertos florezcan, y que todos sus ciudadanos tengan acceso al agua potable. Panamá no tiene un sistema eficaz de riego agrícola, lo que coloca a nuestros productores y a nuestra seguridad alimentaria en una situación precaria. Estos hechos aislados se combinan para convertirse en una seria amenaza a la calidad de vida de todos los panameños. ¿Cuánto nos costará el despilfarro ambiental? Ni el agua ni el planeta son infinitos, el cambio climático lo demuestra. Lo único que parece abundar en nuestro país es la irresponsabilidad y la indolencia con la ecología y el futuro de la Nación.
hoyporhoy
29 oct 2015 - 07:27 AM