El grupo de las 20 naciones más poderosas del mundo condenó contundentemente los atentados de París, mientras Francia ha endurecido su respuesta contra los terroristas y propone importantes cambios a su Constitución para fortalecer el poder represivo de sus cuerpos de seguridad. El planeta tiembla y manifiesta miedo frente al horror del Estado Islámico (EI). Su marca de yihadismo deja una terrible huella sobre las naciones occidentales, afectando el futuro de los refugiados musulmanes. Los guetos en Europa se han transformado en la cuna de la alienación y el radicalismo, mientras que las ruinas de Oriente Medio proveen el entrenamiento y la motivación para el odio visceral. Frente a la gravedad de los hechos, el papa Francisco se manifiesta enérgicamente. Más allá de una solución militar para el desafío del EI, la región donde este ha prosperado necesita de un Plan Marshall, como el que aplicaron los aliados para levantar a la Europa destruida por la Segunda Guerra Mundial. Esta vez, son los estados fallidos de Asia y de África, y los tugurios de Europa los que necesitan ser reconstruidos.
hoyporhoy
17 nov 2015 - 07:16 AM