La responsabilidad de administrar el sistema de seguridad social no puede tomarse a la ligera. Las sucesivas juntas directivas de la Caja de Seguro Social han sido, con muy raras excepciones, silenciosos cuerpos colegiados que han permitido el despilfarro, la negligencia y la desidia con la institución. La actual junta directiva le comunicó al Presidente de la República que el programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) tiene un problema serio, y que el Poder Ejecutivo debe convocar a un diálogo nacional para resolverlo. Nada dice en su misiva este ente sobre su propia responsabilidad por la falta de estados financieros actualizados, o por la carencia de controles efectivos sobre el uso de los fondos, la elevada morosidad de los patronos y otras conductas que debieron ser controladas por la directiva, y que han sumido al IVM en una condición crítica que amenaza a la economía nacional. La seguridad social solo funciona si se actúa responsablemente con ella. Esa es la clave para la solución del reto que representa cumplirle a quienes aportan a este sistema.
hoyporhoy
19 nov 2015 - 06:47 AM