Nicolás Maduro y Diosdado Cabello han dado muestras muy serias de querer desconocer los resultados del voto popular del pasado 6 de diciembre. Desde amenazas públicas, de vetar y sabotear el trabajo de la nueva Asamblea, que tomará posesión en enero, hasta el intento de configurar un poder popular paralelo para ignorar olímpicamente al Órgano Legislativo, cuya conformación mayoritaria es opositora al régimen. Los esfuerzos de los chavistas pueden llevar a su país a un callejón sin salida. Jugar con la voluntad popular y repudiar sus propias reglas constitucionales no son otra cosa que un golpe de Estado. El mundo está alerta, la patria de Bolívar y de Miranda no puede echar marcha atrás. La comunidad internacional y, sobre todo, los mismos vecinos latinoamericanos que han cuidado que Venezuela no rompa su compromiso con la democracia, serán los primeros en llamar a desconocer a estos émulos de Fujimori.
hoyporhoy
16 dic 2015 - 06:43 AM