El diputado del Parlamento Centroamericano y expresidente de la República ha sido el panameño con mayores garantías procesales y oportunidades de defensa en la historia de la Nación. Basta recordar el doble escudo que le concede la Ley Blindaje y el fuero electoral, combinados con la mejor banca de abogados defensores que el dinero puede pagar. Como si fuera poco, el pleno de una Corte Suprema de Justicia en la que cuenta con varios amigos escuchó su caso y los argumentos de su defensa técnica, y los debatió por horas. En otras palabras, hemos sido testigos del ejemplo óptimo del debido proceso. Frente a todo esto, los magistrados de nuestro más alto tribunal ponderaron todos los elementos y argumentos para llegar a una decisión inequívoca: ordenar su detención provisional. Nadie está por encima de la Ley. Es tiempo de que le haga venir a Panamá a responder por sus acciones.
hoyporhoy
22 dic 2015 - 07:13 AM