De toda América Latina y el Caribe, Panamá es el tercer país con menor porcentaje en la tarea de amamantar. La debilidad de la cultura de la lactancia materna pone en peligro la salud de la niñez y hasta los beneficios emocionales de la relación madre e hijo. Apenas un 21.4% de las madres panameñas alimenta con leche materna los primeros seis meses, en contraste con la recomendación internacional de brindar este alimento exclusivamente y como parte de la dieta hasta los dos primeros años. Panamá ya cuenta desde 1995 con la ley que ordena que todos los sitios de trabajo con más de 20 mujeres laborando tengan disponible un área para la extracción de leche materna. Esta obligación legal no se cumple y no hay pretexto para que el Gobierno, la empresa privada, los gremios médicos, los grupos de mujeres y los sindicatos sigan manteniendo el silencio sobre este incumplimiento tan sensible para el presente y futuro de la familia. Una niñez sana, feliz e inteligente depende de una buena alimentación fundamentada en la leche materna.
hoyporhoy
27 dic 2015 - 05:17 AM