Todo cambia para seguir igual. ¿Dónde quedaron las promesas de renovación de la justicia y de recuperación de la credibilidad de la Corte Suprema de Justicia (CSJ)? Un magistrado presidente, altamente cuestionado y controversial, acaba de ser reelecto con el voto de sus compañeros, y sin disimulo alguno, en la primera votación. Esta es la misma personalidad que pactó el superblindaje con la Asamblea Nacional, que dilató las acciones en materia de investigación del caso Financial Pacific, y cuyas numerosas otras actuaciones como fiscal, último director de la Policía Técnica Judicial, procurador general de la Nación, y magistrado del máximo tribunal de justicia, han causado alarma y perturbación entre los ciudadanos. El presidente de la CSJ establece la agenda del Órgano Judicial, y lleva la representación política del mismo, controla el presupuesto, y en el caso de José Ayú Prado, además, preside dos salas. Eso es demasiado poder para dos años más. Bastaron cinco horas para que los hermosos discursos de la mañana se transformaran en los pactos faustianos de la tarde. La nación tenía más esperanzas en sus nuevos magistrados.
hoyporhoy
05 ene 2016 - 06:28 AM