El llamado a cumplir las medidas de uso racional del agua, implementadas por el Gobierno nacional, se ha visto interrumpido por la urgente necesidad de abastecer a las principales fiestas del Carnaval del país. En el caso de las festividades de la ciudad capital, al despilfarro de agua se le suma un elemento de descaro por parte de las autoridades de Pandeportes, las cuales decidieron darle “mantenimiento” a la piscina Eileen Coparropa, justo en estos momentos cuando se le exige a la población no malgastar los recursos hídricos y, en especial, el agua potable. Mal han obrado tanto la Autoridad de Turismo de Panamá como de Pandeportes, que lejos de liderar con el ejemplo dan prioridad al jolgorio y las mojaderas en lugar de crear conciencia sobre la gran importancia que tiene mantener las reservas de agua, que puedan abastecer a la población en general y sus necesidades. El país requiere de una explicación realmente congruente sobre esta decisión. Es inaceptable que, en momentos de crisis, sea el Carnaval lo que se imponga aun a costa del bien de todo un país.
hoyporhoy
09 feb 2016 - 05:02 AM