En la historia de las naciones, existen pocas oportunidades para que una generación contribuya concretamente al mejoramiento de las venideras. En el caso de Panamá, se abre una ventana valiosa y trascendental con el Plan de Seguridad Hídrica 2015 -2050, con el cual el Gobierno Nacional y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo escucharán las preocupaciones y propuestas de toda la sociedad en materia de gestión del agua. ¿De dónde extraeremos el líquido para las familias, la agricultura y la industria? ¿Qué restricciones debemos aplicar a usos intensivos del agua, como lo son la minería metálica a cielo abierto o al enfriamiento de las calderas de plantas térmicas? Estos son algunos cuestionamientos que debemos plantearnos de forma responsable y previsora, para garantizar a nuestros hijos y nietos que su calidad de vida será digna. Con nuestra participación, estamos a tiempo de crear un legado de sostenibilidad ambiental para el futuro del país. Como ciudadanos, debemos organizarnos efectivamente y convertirnos así en arquitectos de nuestro propio destino y en custodios de nuestra agua.
hoyporhoy
16 feb 2016 - 06:28 AM