El escándalo de corrupción política y lavado de dinero de Petrobras y Odebrecht ha arrastrado a otro símbolo de nuestra época: el gurú de las campañas electorales Joao Santana. Las acusaciones contra el publicista y su esposa son sumamente serias, y demuestran la importancia de hacer públicas todas las donaciones a los partidos políticos y a los candidatos. No hay sociedad que pueda sobrevivir a las campañas sucias, a la manipulación y a la máquina de rumores que caracterizan a los procesos electorales actuales. El caso de Santana es una fábula que debe servir para alertar a la opinión pública acerca de la importancia de la transparencia, las veedurías y el control social sobre todos los actores que integran nuestra fauna política, incluyendo al Tribunal Electoral. El Ministerio Público debe romper el tabú e investigar si es necesario a todas las figuras del gobierno pasado que puedan tener vinculación con lo denunciado en Brasil, y que ahora pone bajo sospecha a casi todas las campañas electorales latinoamericanas de los últimos tiempos. Ahora más que nunca, necesitamos limpiar la política en Panamá.
hoyporhoy
23 feb 2016 - 07:09 AM