Por su geografía, Panamá ha sido un país con muy pocos desastres naturales y no ha tenido mayores incidentes que reclamen una respuesta generalizada de las autoridades para enfrentar catástrofes. Debido a esto, la sociedad panameña se caracteriza por la carencia de preparación y de recursos para responder a emergencias de toda clase. El simulacro, realizado por el Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) y la Fuerza de Tarea Conjunta que involucra a cuerpos de seguridad del país, es un buen inicio para crear una cultura de prevención y de capacidad de respuesta frente a los peores sucesos imaginables, causados por la naturaleza o la mano del hombre. Con un propósito similar, la iniciativa impulsada por la Caja de Seguro Social de contratar el arrendamiento de 107 ambulancias, mediante un proceso novedoso para el Estado –el leasing, pero muy utilizado en la empresa privada– y que garantiza, incluso, el mantenimiento del equipo –algo en lo que el Estado ha demostrado ser terriblemente ineficiente–, constituye una respuesta que bajo las condiciones óptimas de transparencia e integridad puede resolver un problema significativo en los servicios de salud del país. Prevenir es siempre mejor que lamentar.
hoyporhoy
25 feb 2016 - 06:19 AM