A principios del siglo XX, se fijó el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer para promover la conquista de cuatro derechos básicos: el voto, la potestad de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo y la protección contra la discriminación laboral. Esa agenda, aunque sencilla, sigue pareciendo ilusoria, incluso para las mujeres panameñas que son la mitad de la población, pero constituyen la mayoría de los desempleados. A pesar de que representan dos terceras partes de los que egresan de las aulas universitarias, distan de tener las mismas oportunidades en el mundo del trabajo, de la política y de la economía. Convenientemente, las barreras normativas y culturales que persisten en nuestra sociedad siguen alimentando la discriminación y marginación femenina; por ejemplo, en la existencia de criterios distintos para la esterilización femenina y masculina, o en la falta de oportunidades en materia electoral. Aunque se destacan mujeres brillantes en todos los campos, Panamá tiene un largo camino por recorrer para completar la gran tarea de igualdad plena para todas sus ciudadanas. La lucha continúa.
hoyporhoy
08 mar 2016 - 07:46 AM