“Una cancha sin límites no permite que el juego democrático sea limpio”, afirmó la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, al firmar las dos leyes más recientes para fomentar la transparencia de los partidos políticos. Después de los escándalos que afectaron a su gobierno, por conflictos de intereses y transacciones corruptas, la mandataria sudamericana supo convertir esa gran crisis en una oportunidad, para empujar una agenda de probidad que incluye la más amplia declaración de bienes y patrimonios de América Latina, el reforzamiento del acceso a la información pública y la honestidad en el financiamiento de los partidos políticos y en la gestión de los mismos. Chile es el mejor ejemplo a seguir en materia de integridad electoral en toda la región. Nuestros diputados deben revisar la experiencia chilena, para fortalecer la democracia y la decencia en el proyecto de reformas electorales que se niegan a debatir. Las elecciones limpias son el resultado de partidos políticos transparentes y de campañas íntegras.
hoyporhoy
13 abr 2016 - 09:03 AM