Los nervios nunca desaparecen. Cualquier actriz o actor. Cualquier persona que se haya asomado alguna vez a un escenario lo sabe. No importa cuántos años, cuántas funciones, si ha sido frente a un público numeroso o escaso. Siempre es la primera vez. Hacerlo, además, para desafiar prejuicios y estereotipos tiene un mérito añadido. Ese es el reto que 14 jóvenes y adultos con síndrome de Down han asumido con alegría, cariño, entusiasmo y determinación. Son quienes, desde el pasado jueves y hasta el final de este mes se presentan en la obra Sin tu cariño. En las tablas se escenifica una historia de amor contrariada justamente por los prejuicios y estereotipos de una sociedad que desde su temor encasilla y limita a las personas que percibe diferentes o incapaces de hacerse cargo de su vida y sus sueños. La gran lección que se llevarán quienes se regalen la experiencia de asistir, es cómo Down y no Down comparten en igualdad, tal como debemos hacerlo cada día fuera de las tablas. Este hermoso ejemplo de arte basa toda la historia en un musical, gracias a la autorización del maestro Rubén Blades, quien con su desprendimiento apoya a seguir abriendo espacios, fomentando la comprensión y el respeto, para entusiasmar y proponer estrategias novedosas a las instituciones que trabajan sobre las capacidades diferentes y a fin de cuentas, motivar a toda la sociedad panameña a un sano y necesario cambio de actitud.
hoyporhoy
24 abr 2016 - 05:08 AM