La deuda pública panameña sigue creciendo a un ritmo considerable. En 2009, el país debía, aproximadamente, 10 mil millones de dólares. Cinco años más tarde, el monto es casi el doble. ¿Dónde está esa deuda? Se puede ver una parte en las cintas costeras, en hospitales y en el Metro. La gran mayoría de los proyectos realizados son cuestionables, y otros son considerados totalmente descabellados. Otro legado del lustro anterior fue la creación de una categoría de entidades públicas cuyas deudas no serían incluidas como parte de la contabilidad estatal: Tocumen, S.A., la Empresa Nacional de Autopistas y la Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A., que están usualmente fuera del estimado de las obligaciones de nuestro Estado. Además, las cifras oficiales no contemplan los adeudos del Canal de Panamá, que por Constitución se mantienen separados. Esta “deuda sombra” indica muy claramente que Panamá vive más allá de sus medios, sin priorizar responsablemente las inversiones públicas y, por supuesto, sin reservar fondos para el futuro. Cada centavo adicional de deuda es dinero que se le roba a las generaciones venideras. El incontrolable endeudamiento de hoy llevará a la brutal austeridad de mañana.
hoyporhoy
12 may 2016 - 08:41 AM