La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) es un organismo auxiliar de la Organización de Estados Americanos que actúa como el fiscalizador de las violaciones a los derechos fundamentales en el continente. Asuntos como el de los desaparecidos en Argentina, la represión chilena, la guerra civil colombiana, el misterio de los 43 estudiantes normalistas mexicanos y los principales casos de incumplimiento a los Derechos Humanos en Panamá han estado en la agenda de la CIDH, en ocasiones el único foro al que pueden acudir las víctimas. Ahora, esta organización enfrenta la peor crisis financiera de su historia, sin que país alguno dé muestras reales de su compromiso con el derecho internacional. Con un monto inferior a lo que el municipio capitalino asignó al desfile de Navidad, América Latina podría financiar la justicia que nos merecemos los ciudadanos. Dejar morir a la CIDH sería garantizarle la impunidad total a los dictadores y tiranos de todos los tiempos, y condenar a la desesperanza a todos los pueblos de nuestra América.
hoyporhoy
24 may 2016 - 06:26 AM