Una investigación llevada a cabo por el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud ha revelado que en todo el país 1 de cada 10 estudiantes encuestados ha sufrido de depresión, mientras que aproximadamente el doble de esa cantidad ha sido víctima de ataques físicos por parte de sus propios compañeros. Estos datos son realmente devastadores, en cuanto indican que como sociedad hemos permanecido silenciosos e indolentes ante tan delicada estadística. Es necesario poner un alto a este flagelo, que ya ha cobrado la vida de varios menores. En la medida que logremos reconocer que el bullying escolar y la falta de entornos positivos para que la niñez se desarrolle y crezca no son conceptos etéreos y que sus consecuencias han ocasionado daños irreparables en nuestra niñez, el fin de esta epidemia social estará cerca. Sin embargo, solo habrá resultados contundentes si padres de familia, educadores y autoridades trabajan en conjunto para nutrir la convivencia sana de nuestras generaciones futuras, de ambientes ricos de valores, sueños y expectativas que garanticen un futuro pleno, productivo y feliz.
hoyporhoy
07 jun 2016 - 06:13 AM