Según el Informe de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, las recesiones económicas, los desastres naturales y los conflictos políticos pueden causar que al menos 25 millones de latinoamericanos y caribeños, que habían salido de la pobreza en las últimas décadas, regresen a este nivel socioeconómico. La educación de calidad y un empleo decente sirven para sacar a una persona de la pobreza, pero no son suficientes para evitar su recaída en la misma. Más bien dependerá de la existencia de redes eficientes de asistencia social, de una institucionalidad pública funcional y de hogares estables que fomenten la capacidad de respuesta frente a la pérdida del empleo o de ingresos. La pobreza es causada por múltiples razones, pero las más duras de superar son aquellos factores resultado de las malas decisiones personales y de gobiernos irresponsables, que debilitan la autonomía de los ciudadanos haciéndolos dependientes de los subsidios. El desarrollo de un país no se debe medir por el ingreso económico, si no por el bienestar de su población y la fortaleza de sus instituciones.
hoyporhoy
14 jun 2016 - 05:41 AM