hoyporhoy

No habían terminado la primera semana de labores, cuando 19 diputados habilitaron a sus suplentes para sustituirlos en las importantes tareas que de este Órgano del Estado requiere el país. Los diputados de la República son electos con la esperanza de que sean agentes de los intereses y del bienestar de toda la nación, sin embargo, salvo excepciones muy contadas, la gran mayoría ha optado por ni siquiera presentarse a trabajar ni en las comisiones, ni en el pleno. No existe excusa válida para los resultados tan pobres, que periodo tras periodo tiene el Legislativo. ¿Dónde está el compromiso con la fiscalización de los otros poderes del Estado o con el control del gasto público? Evidente es pues, la irresponsabilidad con la que los diputados asumen su rol. El ausentismo para dedicarse a la politiquería y a las jugarretas internas de sus partidos políticos confirma que somos rehenes de la mediocridad hecha cuerpo legislativo. Este comportamiento lo pagamos todos y lo sufren más quienes menos tienen. Una muestra más de que los electores debemos votar a conciencia por aquellos que realmente tengan un interés genuino de trabajar por este país.

Sondeo

Edición Impresa