El infortunio ajeno se ha convertido en la promesa de beneficio propio de los países europeos frente al brexit que los votantes del Reino Unido hicieron posible. En lo que se asemeja a la política económica panameña de atracción de inversiones, Francia ha decidido ofrecerle a las empresas establecidas en el Reino Unido, que se trasladen a suelo galo, un generoso paquete de incentivos fiscales que incluye impuestos sumamente favorables a las operaciones corporativas, ocho años de exoneración a los ejecutivos que se muden y otros incentivos para obtener flujos de capitales ingleses, que de otra forma se irían a terceros países. Francia tiene todo el derecho de hacer lo necesario para generar empleos y mejorar su competitividad frente a otras economías. Ese mismo derecho lo tiene Panamá, pero los países europeos, irónicamente liderados por Francia, quizás en un resabio de su política colonial, quieren imponer conductas que ellos mismos no cumplen. La doble moral persiste en los asuntos de política exterior. Quizás no hay un mejor ejemplo que la llamada lista de los paraísos fiscales.
hoyporhoy
11 jul 2016 - 06:42 AM