El 17 de septiembre de 2015, la Caja de Seguro Social (CSS) convocó a una licitación por aproximadamente $60 millones para obtener insumos, reactivos y otros elementos para sus laboratorios. Casi 14 meses después, la Secretaría General de la entidad adjudicó por vía de un edicto, siete de los renglones licitados a tres empresas por un monto de $38.7 millones. Entre los beneficiarios de la adjudicación se encuentran compañías que no recibieron una calificación favorable por parte de la Comisión Técnica Evaluadora, que era la responsable de analizar las ofertas. La decisión de la CSS refleja una falta de transparencia y la repetición, una vez más, de los malos manejos que carcomen al sector público y ofenden a todos los ciudadanos. La arbitrariedad de los funcionarios de la CSS evoca los casos de corrupción del PAN y otros similares que hoy están en los tribunales por compras públicas perversas como esta. La institución enfrenta grandes cuestionamientos de todo tipo, por lo que no puede permitirse operar bajo la opacidad. Es precisamente acciones como estas las que ya han costado tanto dinero, luto y dolor a la sociedad panameña.
hoyporhoy
12 dic 2016 - 06:07 AM