Panamá merece un mejor horizonte político para dejar de ser considerada como una tierra de oportunismo, opacidad y de una justicia que aún no encuentra su balanza. La sociedad requiere de un sistema de justicia independiente, robusto y comprometido con los valores de una democracia en la cual es intolerable la impunidad. Por su parte, los diputados deben recuperar la confianza y la legitimidad ante la ciudadanía. Es inaceptable la desidia que se demostró hacia importantes iniciativas y propuestas legislativas, como la de la ley de contrataciones públicas, las reformas electorales y el marco jurídico de la salud sexual y reproductiva. El intercambio de votos por prebendas y la extorsión legislativa a los otros poderes del Estado es una vergüenza que debe ser repudiada. Los diputados existen para representarnos y su deber es defender los mejores intereses de la patria. Panamá necesita que, de una vez por todas, nuestra administración pública dé pasos firmes en el combate a la corrupción y que enfrente de forma contundente los desafíos de la Caja de Seguro Social, y del sistema educativo, instituciones esenciales para nuestra Nación. Señor presidente, tome nota.
hoyporhoy
01 ene 2017 - 05:00 AM