El hato ganadero nacional ha sido el resultado de decenas de años de trabajo de miles de productores, que se han arriesgado en este difícil negocio. Las malas prácticas burocráticas, regulatorias y sanitarias son la principal amenaza que enfrenta esta importante actividad. Sorprende que las autoridades agropecuarias permitieran, en 2013, la importación de ganado en pie de Costa Rica y Guatemala, portadores de tuberculosis bovina. Semejante irresponsabilidad no debe ser tolerada. En materia agropecuaria, tal improvisación puede causar daños severos a la vida humana y manchar la reputación del país. No se puede continuar con una política y una institucionalidad sectorial que se gestiona con la ligereza de los tiempos electorales. Lo que se está afectando es la comida, la salud y el trabajo de muchos panameños. Es claro que solo la transparencia y el compromiso auténtico con los productores y consumidores nacionales constituyen la ruta a seguir para atender al sector agropecuario.
hoyporhoy
25 abr 2017 - 05:26 AM