La medida, que empezará a regir a partir del 16 de septiembre, busca evitar que la CSS pague más de lo presupuestado, explicó José Paredes, director del Hospital de Especialidades Pediátricas.
La CSS pretende que este nuevo hospital sea más utilizado por la población con el fin de ahorrarse costos. Para ello emprenderá una campaña de divulgación.
En este momento la CSS enfrenta serios problemas financieros. En los últimos dos años ha terminado gastando más de lo presupuestado (en déficit).
A ello hay que agregar el déficit actuarial de casi 3 mil millones de dólares que enfrenta el programa que maneja los fondos de las jubilaciones.
Paredes explicó que el hospital que dirige —ubicado en la antigua Clínica América, en Vía España— tiene casi toda la capacidad para atender a los hijos de los asegurados, con un presupuesto de ocho millones de dólares.
Aclaró que los niños beneficiarios que llegan directamente a la sala de urgencias del Hospital del Niño, o a cualquier otro, pueden ser atendidos sin problemas.
Dijo que tienen un convenio con el Hospital del Niño por servicios por la suma de 4.1 millones de dólares. “Pero ahora dicen que el costo les resultó por más de 5 millones”.
Por su lado, Alberto Bissot, director del Hospital del Niño, explicó que la CSS les debe alrededor de 1.7 millones de dólares por los servicios del 2003.
Explicó que el año pasado el Hospital del Niño gastó 5.8 millones de dólares en pacientes beneficiarios de la CSS. El cálculo era de 4.1 millones, que ya fue cancelado.
Agregó que todo paciente beneficiario de la CSS que desee atenderse en el hospital, puede hacerlo, pero tendrá que pagar por los servicios, como pagan los no beneficiarios. También se dan los casos especiales de personas de escasos recursos, que se manejan mediante evaluaciones socieconómicas.

