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OIT: Debe evitarse el cierre de empresas

OIT: Debe evitarse el cierre de empresas
En la foto un grupo de trabajadores de Merca Panamá. La cadena de suministro de alimentos ha seguido activa. Román Dibulet

La cuarentena obligó a la paralización empresarial y en consecuencia la pérdida del 10.3% de las horas de trabajo en lo que va del segundo trimestre de este año, lo que se traduce en cerca de 31 millones de personas sin empleo a tiempo completo en América Latina y el Caribe, según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Vinícius Pinheiro Carvalho, director regional de la OIT, señala que es crucial mantener vivas las empresas para que se garantice la sostenibilidad del empleo y el flujo de ingreso de los trabajadores. Y aboga por el diálogo social.

¿Cómo se impacta el mercado laboral?

La región tenía perspectivas desfavorables antes de la pandemia. Previmos un crecimiento muy modesto de 1.4% del producto interno bruto (PIB). Con la pandemia hubo un deterioro enorme de las perspectivas de crecimiento y se espera una baja de 5% o 3% en el PIB. Significará un aumento de la desocupación laboral de hasta 12.3%. El desempleo es la punta del iceberg, y generará un aumento de la informalidad, la reducción de los ingresos y el incremento de la pobreza. El escenario social y económico para este año y el próximo será muy crítico. Se requiere una respuesta muy fuerte.

¿Cuántos perdieron el empleo?

Hicimos una estimación con base a las horas trabajadas perdidas y se indica una pérdida de más de 31 millones de empleos en la región.

OIT: Debe evitarse el cierre de empresas

¿Qué debe hacerse?

En la medida en que se establecieron políticas de confinamiento o aislamiento es importante que se mantenga el tejido social activo y eso significa políticas de incentivo a las empresas, de protección al empleo y que se mantenga el ingreso. Sin empresas no hay empleos.

Si las empresas deben paralizarse o clausurarse temporalmente, debe garantizarse que por medio de políticas de crédito y de incentivos fiscales sigan funcionando. Se entiende que pasen por un período de hibernación, pero cuando se reabra la economía, que puedan seguir las operaciones y que puedan mantener el empleo, por más que eso signifique suspensión de contratos o reducción de la jornada y de salario. Todo para que los trabajadores regresen.

Y deben aplicarse políticas para mantener un ingreso que reanime el consumo. En la crisis de 2008 hubo una ruptura en el vínculo empresa–empleo–ingreso. Para recuperar los niveles de empleo costó más de una década. En este caso apuntamos que por muy fuerte que sea la crisis, si se mantienen estos tres elementos, la recuperación será muy rápida.

¿Conversan con los gobiernos?

Sí, por su puesto. En Panamá estamos pendientes del diálogo social. Es fundamental que las medidas no solo sean para contener la pandemia, sino para reactivar la economía y reconstruir el mundo del trabajo postcovid de modo negociado. Que se garanticen las medidas de sostenibilidad de las políticas sociales. Es clave que las medidas sean en consenso y diálogo social.

¿Qué protocolos analizan para el regreso al trabajo?

La salud y la seguridad son la clave de la reactivación segura del trabajo. Si se les pueden ofrecer a consumidores y trabajadores estándares y protocolos para disminuir y mitigar el impacto de la pandemia hasta que no se tenga una vacuna, eso será crucial. Debemos coexistir con el virus y la clave para eso y salir de esto es hallar los protocolos adecuados. En ello, trabajamos con la Organización Mundial de la Salud en varias actividades, por ejemplo las del sector agrícola en México; o con los trabajadores del transporte público. El mundo del trabajo como lo conocíamos antes, ahora será diferente. Se debe reinventar el ambiente de trabajo, ser más flexibles al adoptar el teletrabajo. Lo que a su vez hará que las empresas no necesiten tanto espacio para operar.

¿Qué otras medidas?

El distanciamiento: se recomiendan dos metros mínimo entre trabajadores. Eso significa un número máximo de personas que puedan acudir a los trabajos dependiendo del tamaño. Quizás el 25% o el 30% de la fuerza laboral no estará presente. Además las medidas de uso de la mascarilla, guantes y otros implementos. Y debe analizarse el sistema de transporte para los trabajadores del campo y otros sectores, porque por más que se garantice la seguridad en el ambiente de trabajo, la pregunta es: ¿Qué sucede en el trayecto?

¿Cómo ayudar a las pequeñas empresas?

Son las máquinas de generación de empleo de la economía, es el drenaje principal de la generación de empleo y hay que cuidarlas y preservarlas. Es fundamental que los gobiernos dirijan todo el esfuerzo necesario para que las pymes que cierran temporalmente por la pandemia, puedan conservar los empleos lo más que puedan. Que las pymes que reciban ese apoyo financiero garanticen la preservación del empleo.

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