1. Pasar las espinacas por agua hirviendo y luego escurrir bien en un colador para eliminar el agua.
2. En una sartén, sofreír la cebolla en la mantequilla. Agregar las espinacas, y luego añadir el queso parmesano, el queso de cabra, la sal y la pimienta, si fuera necesario.
3. Extender la pasta en fila y cortar las hojas todas juntas, en tres partes iguales, a lo ancho. Reservar las hojas que no se estén usando, tapadas con un paño limpio y húmedo para que no se sequen. Tomar 2 tiras y colocar una sobre otra y con una brocha cubrir cada una con la mantequilla derretida.
4. Colocar una cucharadita del relleno a una pulgada del extremo de la tira. Doblar el extremo en un ángulo de 45º, sobre el relleno. Continuar doblando, formando un triángulo que envuelva el relleno.
5. Colocar en una bandeja extendida y llevar al horno de 25 a 30 minutos o hasta que se doren. También se pueden congelar y sacar 30 minutos antes de hornear.

