Se dio alerta a la policía de Bethania y en cuestión de minutos un enjambre de policías colocaba cintas amarillas y cerraba las calles adyacentes al local.
El artefacto fue sacado del lugar y se dio aviso a los explosivistas que minutos más tarde desactivaron el explosivo.
El local estaba lleno de ‘paisanos’ que estaban en una celebración tradicional.
Al abrir la caja, los explosivistas encontraron otro mensaje: “esto es un regalo, pero hay otra caja que sí tiene una bomba que estallará en 15 minutos”.
Volvieron a desalojar el local y buscaron la otra caja dentro de un basurero, la abrieron y se percataron que todo fue una broma.
Para quienes el asunto no tuvo mucha gracia fue para los dueños del local, que estaban molestos porque se afectó el negocio en noche de fiesta.
