La revista Proceedings of the National Academy of Sciences(PNAS) publicó los resultados de un estudio encabezado por Anselme Perrier, del Laboratorio de Biología de Tumores y Células Madre en el Instituto Sloan Kettering de Nueva York, y en el cual participaron investigadores de otros centros.
Las células madre, presentes en la médula espinal y el tejido cerebral, se caracterizan porque pueden desarrollarse adaptándose para diferentes órganos o tipos de tejidos, y algunos científicos ven en ellas la promesa de tratamientos y curas para muchas enfermedades.
Una de esas enfermedades para la cual las células madre podrían traer alivio es el mal de Parkinson, que causa una pérdida de las neuronas en el cerebro medio que sintetizan la dopamina.
Este transmisor químico envía las señales entre el cerebro medio y la siguiente "estación relevadora" del cerebro, el "corpus striatum", para producir actividad muscular fluida y con propósito.
La pérdida de dopamina hace que las células nerviosas del "striatum" actúen sin control, dejando a los paciente incapaces de dirigir o controlar sus movimientos de forma normal.
Los estudios han demostrado que los pacientes de Parkinson tienen una pérdida de 80% o más de las células productoras de dopamina en el cerebro medio.
"El problema para el uso de células madre humanas (CMH) en la biología del desarrollo y la medicina regenerativa ha sido dirigir su amplio potencial de diferenciación hacia la derivación de un destino específico de la célula", indicó el equipo encabezado por Perrier.