Ella no lo sabía en ese momento, pero pasaba por un ataque de ansiedad.
"Me sentí así todo el camino y no pude ni comer", recuerda.
Por unos meses, Ana María sufrió estos intensos episodios de angustia que la asustaban y afectaban emocionalmente.
Según el psiquiatra Eric Quintero, "la ansiedad es una emoción normal en las personas". No hay nadie que no la haya experimentado en algún nivel, ya sea antes de iniciar una entrevista de trabajo o al despertar en la mitad de la noche pensando que ha escuchado un ruido extraño.
La razón es que la ansiedad es una respuesta natural a un peligro o amenaza, que le permite al ser humano estar preparado para huir o defenderse.
Los síntomas incluyen palpitaciones, taquicardia, falta de aire, sudoración en las manos y pies, calores, hormigueo en el cuerpo, náusea, ganas de ir al baño y tensión muscular, entre otros. ¿Le suena familiar?
Sin embargo, puede llegar un punto en que esta emoción se vuelve frecuente, igual que le pasó a Ana María. En estas ocasiones es cuando se puede sospechar que existe un trastorno de ansiedad (que usualmente es causado por un desbalance de serotonina en el cerebro).
Existen cinco trastornos de ansiedad, explicó Quintero: generalizada, de pánico, obsesivo-compulsivo, estrés post-traumático y por fobia.
En la opinión de Quintero, hay dos de estos trastornos con los que hay que tener más cuidado al ser los más difíciles de detectar: el de pánico y el generalizado (las manifestaciones de los otros tres son más obvias).
El trastorno de ansiedad por pánico sucede cuando una persona tiene una sensación súbita de angustia sin causa alguna que se manifiesta con falta de aire, hormigueos, sentimiento de desmayo y taquicardia, entre otros.
Según Quintero, la mayoría de las personas que experimentan esto terminan en la sala de urgencias pensando que les está dando un ataque al corazón. "Se la pasan de doctor en doctor sin ser diagnosticados", dice. El lo sabe porque recibe muchos de ellos en su consultorio. Las cifras mundiales estiman que de 1.5% a 2% de la población sufre de trastorno de ansiedad por pánico.
El trastorno de la ansiedad generalizada (TAG) también es difícil de diagnosticar. Se caracteriza porque la persona se preocupa demasiado e irracionalmente por todo, lo que puede afectar su capacidad para concentrarse y dormir.
Sin embargo, muchas de estas personas son caracterizadas como "nerviosas" y ni ellas mismas se dan cuenta que están sufriendo de una enfermedad, opina Quintero.
