¿Serán todos tabloides? Sobre esta pregunta giró la discusión del segundo seminario que presentaron miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) durante la primera jornada de su reunión de medio año en Panamá.
Iñaqui Palacios, diseñador de Cases i Associats S.A. de España, explicó que aumentar la circulación de un diario estándar no es una razón suficiente para dar el salto hacia una presentación de tabloide.
"El formato no es la panacea para resolver el problema", observó el experto en diseño. Y enfatizó el hecho de que debe darse mayor importancia a la redacción, que a menudo se aleja de la realidad del lector.
De acuerdo con el diseñador, actualmente un gran número de periódicos ha optado por mercadear un doble formato, es decir, un diario estándar y uno tabloide. Pero, según Palacios, la estrategia a menudo resulta costosa y no siempre es efectiva.
Estudios indican que para poder captar el interés de los jóvenes entre 18 y 35 años, que normalmente no leen el diario tradicional, se necesitan ciertos elementos básicos.
En una palabra: "manejabilidad", explicó el diseñador.
¿A qué se refiere este término en materia de información? El experto lo resume en que "a los chicos no les gusta un periódico que se les desprende o se les cae cuando lo leen", agregó.
Pero también tiene que ver con segmentación de la información. Otros aspectos que son importantes para los jóvenes de hoy son: una navegación ideal, el uso de espacios premium para publicidad, columnas fijas e infografías, que también inviten a la lectura.
En general, el cambio exitoso de un estilo a otro de periódico, dijo Palacios, tiene que ver más con el contenido y menos con el formato.
"El diario debe romper la sensación de túnel de información, y hay que empujar más los vínculos con el lector", afirmó.
Lo que le preocupa a él es que el radical cambio de un formato a otro sea un "fenómeno que está de moda" y que sobre esto estribe la salvación de la circulación de un periódico.
Para Guillermo Pérez, director de El País Digital de Uruguay, su país apenas vive la aparición de los tabloides como un medio periodístico de calidad.
"Se inició como una forma de vender periódicos en los buses", recordó el panelista con una trayectoria de 50 años de carrera.
Al igual que en Inglaterra, el impuesto sobre el papel periódico influyó sobre el formato que tomó el diario. Y es que hasta hace poco, los diarios para leer en una hora, como los tabloides, eran "sensacionalistas, llenos de sexo y de crimen", dijo Pérez. E insiste que ahora hay una tercera opción de periódico.
Flor Ortega, profesora de la Universidad Santa María La Antigua y participante del seminario, considera que "hay que fortalecer el contenido de los temas para los jóvenes panameños, pues aún es muy superficial".

