A mil 700 metros sobre el nivel del mar, se encuentra la finca Lérida, el paraíso en donde se produce uno de los mejores cafés de altura dePanamá. En ese lugar, el frío acaricia el color de las flores, donde los colibríes beben el néctar que les da la vida.
El verde de las plantaciones de café y los casi intactos bosques nubosos del Parque Nacional Volcán Barú rodean las 365 hectáreas de la primera finca agroturística ubicada en Boquete, provincia de Chiriquí.
Al llegar a la finca, la primera que sale al paso del visitante es Moti, una enorme e inofensiva boxer cruzada con rotwailler color marrón.
Allí, donde la primavera es eterna, el avistamiento de más de 300 especies de aves, entre ellas el quetzal, el solitario y la cotinga azul son algunos de los tantos atractivos que tiene para ofrecer.
Hace tres años el propietario de la finca Lérida, John Collins, vio la posibilidad de darle un valor agregado a la producción cafetalera y decidió diversificarse hacia el agroturismo. Lérida es una de las fincas cafetaleras de mayor tradición en Boquete, que ofrece un recorrido interactivo para los interesados en conocer el proceso de producción del grano.
El paseo, que dura unas tres horas aproximadamente, incluye un recorrido por las plantaciones, el beneficio (donde se procesa el grano hasta que está listo para la venta) y concluye con una catación. Además, una red de más de 10 kilómetros de senderos dentro de la reserva forestal de la finca permite disfrutar de una gran variedad de plantas tropicales, orquídeas y gigantescos árboles decorados con mariposas multicolores.
Un paquete completo de dos noches tiene un precio de $200 por persona. Incluye los tours, alimentación y estadía. Dentro de las instalaciones de la finca está el hotel de montaña con 11 habitaciones y un restaurante. La vista desde allí le permitirá disfrutar de los jardines y paisajes que ofrece esta reserva forestal. Se trata de un rincón que intenta rozar las nubes en la altiva Chiriquí..
