Como una idealista irremediable e inventora. Así se define la escritora Lili Mendoza, quien hace poco resultó ganadora del Premio Centroamericano de Cuento Yolanda Oreamuno con su cuento Todas nosotras tus voces, bajo el seudónimo de “Júpiter”.
La obra –cuenta la también profesora de inglés– envuelve en su trama “una relación violenta entre una madre y su hija”. Mendoza alega que este cuento “es narrado por voces internas y externas de la hija, la madre, el padre y de los medios de comunicación, que llevan al lector a una exploración del deterioro emocional de dos mujeres”.
Por otro lado, la escritora publicó hace apenas algunos meses su libro de cuentos Corazón de Charol A-go-go. Sus páginas, señala Mendoza, están repletas de “narraciones poéticas sobre una sociedad en decadencia, sobre gente común perdida en los laberintos de la fe, el ser y la supervivencia”.
En cuanto a planes futuros, Mendoza comenta que, por el momento, seguirá escribiendo.
“No creo que publique otra obra en mucho tiempo. Estaré en la fase de observación/cultivo por unos años antes de aventurarme a algo más”, explica.
La escritora lleva la cultura a flor de piel, pues alega que le “apasionan” todas las artes, en especial las escénicas. “Amo la ópera, esa amalgama perfecta de música, danza, teatro. Disfruto de las artes plásticas, la calma creativa del color, pero pinto muy mal”, concluye Mendoza.

