Durante el periodo de exámenes bimestrales de derecho civil con el profesor Guillermo Zurita, catedrático de la Universidad Santa María la Antigua (USMA), a nadie se le ocurría pavearse.
El abogado Ernesto Arias recuerda que la pregunta "cajonera" era: profesor, ¿el día del examen podemos usar el código? Y su respuesta tampoco se hacía esperar; "por supuesto, ¿es que ustedes pretenden cuando sean abogados absolver las consultas de sus clientes sin consultar los códigos? Si es así, pobre de ustedes y pobre de sus clientes".
" Y aún así, pobre de aquellos compañeros ilusos que pensaban que por tener esa ventaja podrían salir airosos sin haber estudiado", expresó Arias el día que el profesor recibió la condecoración nacional José Daniel Crespo.
Guillermo Zurita murió ayer a la edad de 88 años. La noticia impactó en el foro nacional, porque Zurita fue un abogado que ejerció la profesión con vocación, ética, honestidad y respeto a la ley. "En sus 27 años como profesor, demostró puntualidad, abnegación y perseverancia para que sus estudiantes aprendieran la esencia y alcance de la ley", comentó Laurentino Díaz, ex director de la Escuela de Derecho de la USMA.
Zurita, nacido el 2 de noviembre de 1916, fue asesor legal en el Ministerio de Gobierno y Justicia, juez primero de Circuito de lo Civil en Colón, magistrado del Tribunal Superior del Tercer Distrito Judicial, en Chiriquí; magistrado del Primer Tribunal Superior de Justicia de Panamá. Terminó su carrera judicial en 1969 e inmediatamente entró a ejercer la docencia en la USMA. En 1976 ingresó a la firma Arosemena, Noriega y Contreras. En 1985 fue ascendido a socio de la firma. En marzo de 1996 comenzó a trabajar como consultor y dejó la firma en el 2003.
El día de su retiro de la cátedra universitaria, Ernesto Arias le dijo: "no se aflija profesor. Mire hacia atrás y verá a un gran número de estudiantes y abogados, quienes en su formación profesional llevamos un pedazo suyo. Es nuestra obligación seguir sus enseñanzas y consejos...".