El médico Guillermo Pérez Silva presentará una apelación ante la Corte Suprema , de la sentencia dictada por el Juzgado Cuarto Municipal, ramo penal de Panamá, en relación con el perjuicio del niño Gabriel Santos Marín.
Detalló que espera un fallo de inconstitucionalidad de parte de la Corte Suprema.
Agregó que el informe de negligencia de los médicos forenses no se refería a la conducta de los tres médicos que fueron llamados al proceso.
Según el galeno, lo irónico del caso es que la persona que enyesó al niño nunca fue llamada a audiencia preliminar ni se le nombró defensor de oficio.
Pérez Silva denunció a los doctores Brirman y Serrud de haber desaparecido los reglamentos de pediatría y de cuidados intensivos que se usaron en ese tiempo.
El 22 de febrero de 1996, el menor de nueve años, Santos Marín, sufrió una caída y se fracturó el brazo derecho, y en el Complejo Hospitalario Arnulfo Arias Madrid se lo enyesaron, aun cuando el brazo estaba hinchado.
El niño empezó a quejarse de fuertes dolores, pero los médicos le mantuvieron el yeso, y no fue sino tres días después cuando se lo quitaron y le descubrieron una gangrena que obligó a amputarle el brazo.
