Fue precisamente un aristócrata inglés Charles Rolls, quien junto con el ingeniero Henry Royce decidió construir estos coches de lujo que se han convertido en objeto de coleccionistas, y que no dejan de acaparar la admiración de todos por su línea elegante y distinguida.
El broche de oro de este año centenario tuvo lugar el pasado sábado 22 de mayo, cuando tras su matrimonio, don Felipe y doña Letizia, recorrieron Madrid en un Roll-Royce Royale Phantom IV.
La Casa Real española tiene en sus cocheras tres de los 18 Phantom IV, el más exclusivo de todos los Rolls fabricados.
El modelo que utilizará la real pareja fue el mismo en el que se desplazaron la infanta Cristina e Iñaki Urdangarín, durante el paseo por Barcelona hasta depositar el ramo de doña Cristina en la basílica de la Mercé.
El coche es el número 4AF18, y fue encargado en 1948 y entregado en 1952; está blindado en origen, es de color negro y con tapicería de cuero tintada en verde.
Curiosidades Una de las curiosidades de este tipo de modelos es el "Espíritu del éxtasis", la estatuilla que corona el radiador de todos los Rolls desde 1911, y que en el caso de los Phantom IV está arrodillada en señal de respecto hacia el alto rango de sus ocupantes.
Sin embargo, y pese al efecto que tienen estos vehículos, pocos saben que la actividad de la empresa se desgajó en 1980 y que el año pasado fue adquirida por BMW. Motor Cars es la parte de la empresa original que se dedica hoy a la fabricación de coches.
El director ejecutivo de Rolls-Royce Motor Cars, Tony Gott, ha manifestado que "cuando Rolls y Royce se encontraron hace 100 años, no fue una reunión cualquiera. Fue el comienzo de una leyenda".
Del Phantom El nuevo modelo del "Phantom", fabricado ya por BMW, nació sólo con siete unidades. Por uno de ellos, se ha pagado alrededor de 400 mil dólares. Finalmente, de este modelo de producción artesanal sólo se fabricarán mil unidades, con una media de dos diarias en la fábrica.
Este "Phantom" mantiene la imagen de Rolls-Royce, pero sus dimensiones son mayores que sus predecesores: casi seis metros de longitud, dos de anchura y más de metro y medio de altura, aunque la tecnología y tamaño no han hecho que varíe su peso original, 2 mil 500 kilogramos, gracias a su construcción en aluminio.

