El vestigio arqueológico es de cerámica roja, cuenta con una larga boca que recuerda a la trompa de un paquidermo y tiene además un asa que representa un rostro humano.
"Los estudios arqueológicos previos han demostrado que los motivos y las formas de la alfarería antigua están relacionados con el entorno de los seres humanos, así que este hallazgo indica que había elefantes en Gansu hace más de 4 mil años", aseguró Wang Haidong, del Centro de Investigación de Cerámica Provincial.
A su juicio, la jarra es una "evidencia material" que ayudará no solo a desentrañar la historia de la cerámica china, sino también a conocer mejor el antiguo entorno ecológico de la zona.
Las piezas de alfarería más antiguas del país datan de la cultura neolítica de Yangshao (5000 a.C.-3000 a.C), que floreció en el norte, a orillas del río Amarillo.