Las muertes de las prostitutas

8 de junio, 1973, 3:15 a.m. Una pareja pasaba por el camino que conduce al Templo Baha'i, en la Transístmica, y alcanza a ver en un matorral el cuerpo de una mujer desnuda con un suéter atado al cuello. Su nombre: Dalila Gaytán Troya, de 22 años de edad.

Una hora antes, aproximadamente, Dalila Gaytán caminaba por la Avenida de Los Mártires en dirección al edificio del Instituto de Fomento Económico (IFE), hoy Banco de Desarrollo Agropecuario.

Dalila trabajaba en una boite, La Cueva del Zorro, y la noche del 7 de junio transcurría como cualquier otra. Un auto pasó a su lado y siguió de largo. Minutos después, el mismo carro le dio alcance y un hombre la llamó. Dalila se acercó, conversó brevemente con el conductor, subió y se dirigieron al push bottom Los Espejos, en la Transístmica. El servicio costaría 15 dólares.

19 de junio, 1973. En un bosque cercano a una carretera que desde la antigua Zona del Canal conducía a Chilibre y la Transístmica, apareció el cadáver de Rosa María Gómez, de 23 años, también desnuda y con una correa apretándole el cuello.

Dada la similitud de ambos casos, las autoridades pensaron que se trataba de un mismo homicida.

El encuentro con Dalila

A las 6:30 p.m. del viernes 7 de junio de 1973, Silvano Ward Brown salía de su trabajo en el barco Spanish Man, y decidió invitar a un amigo para que fueran a pasear a la ciudad de Colón. Así lo hicieron.

De vuelta en Panamá, como a la 1:30 a.m., Ward dejó a su amigo y empezó a dar vueltas por la Avenida Central, la calle 16, por las inmediaciones del Banco Nacional y la calle H y la 4 de Julio. Ya eran más de las 2:00 a.m. De pronto vio a una mujer que caminaba en dirección al IFE, pero siguió de largo.

Continuó por la 4 de Julio hasta la intersección con la Avenida Nacional, dobló hacia la antigua Zona del Canal -por donde hoy queda la Policía Técnica Judicial- y salió por la calle del antiguo Hospital Gorgas, frente al bar Ancón Inn y el viejo almacén Gran Morrison. Otra vez en la 4 de julio, decidió alcanzar a la mujer que había visto antes y giró el timón hacia la izquierda.

Ya en Los Espejos, Ward empezó a acariciar a Dalila Gaytán Troya, pero comenzó a tener problemas de erección. Dalila quería terminar rápido y, cuando se lo dijo a Ward, él se disgustó. Le pidió entonces que le devolviera el dinero porque él no iba a pagar 15 dólares solo por verla en ropa interior. Dalila se negó y le dio una gaznatada a Ward. Un puñetazo de Ward en la quijada de Dalila la desplomó en la cama del push . Al incorporarse, Ward volvió a golpearla, puso ambas manos alrededor del cuello y, cuando ya estuvo "más o menos quieta", cogió el suéter de ella y se lo amarró fuertemente al cuello.

Dalila estaba muerta. Ward le puso entonces los pantalones y la subió al asiento trasero de su auto, lavó las sábanas y las almohadas ensangrentadas en el lavamanos, y llamó a la administración para que le abrieran la puerta.

Salió por la calle contigua al Jardín París, lanzó en un puente cercano la cartera y los zapatos de Dalila y tomó la Transístmica.

Ya en la carretera que conduce al Templo Baha'i, en Ojo de Agua, Ward detuvo su auto, sacó a Dalila del asiento trasero, le quitó la ropa que llevaba puesta y la dejó donde la encontraron poco después.

"La maté, diría, porque me cegué, ya que cuando cojo rabia soy cosa seria".

El encuentro con Rosa

Ocho días después de lo ocurrido en Los Espejos, Ward conoció a Rosa María Gómez, otra prostituta, de 23 años. La llevó al mismo lugar que a Dalila y volvió a tener problemas de impotencia sexual. Aún así, Rosa accedió a dar una vuelta con él para regresar después y, al fracasar por segunda vez con Rosa y recibir las burlas de esta, comenzó a golpearla en el rostro. Luego vendría el estrangulamiento, primero con las manos y luego con el fajón que ella llevaba, "para asegurarse de que estaba muerta".

La desnudó -para evitar que fuera reconocida por las ropas, como pensó con Dalila- y la abandonó en el sitio donde fue encontrado el cuerpo el 19 de junio de 1973.

"Pegarles hubiera sido suficiente".

En 1959, con 18 años de edad, Ward estaba por San Francisco buscando una casa en la que pudiera hurtar. Comenzó a observar a una mujer a través de una ventana cuando se desnudaba y se vestía para acostarse. Al verse sorprendido, echó mano del cuchillo que llevaba en el cinto y que, según contó, utilizaba para cortar las telas metálicas de las puertas y ventanas cuando iba a robar.

"¡Ay, madre mía, Dios mío!", dijo la mujer cuando el cuchillo atravesó su costado izquierdo. Aún así todavía tuvo fuerzas para correr algunos metros. Cuando finalmente sucumbió a la muerte, Ward Brown corrió nervioso, sin mirar atrás. Salió libre el 4 de diciembre de 1969, luego de 10 años de reclusión en Coiba.

Los asesinatos de Dalila Gaytán Troya y Rosa María Gómez no tardaron en esclarecerse. Solo 10 días después del último homicidio, las autoridades capturaron al responsable. Era el viernes del 29 de junio de 1973. "Confiesa el estrangulador", reportó el diario Crítica de ese día.

Silvano Ward nació en Puerto Armuelles el 19 de septiembre de 1941 y estudió hasta cuarto grado de primaria. Hasta los nueve años tuvo una "buena infancia", cuando su padre se fue de la casa. Desde entonces empezaron los problemas "porque faltaba la mano fuerte de un hombre", explicó luego.

Por los crímenes de Dalila Gaytán Troya y Rosa María Gómez, Silvano Ward Brown fue condenado a 20 años de prisión, que se cumplieron el 24 de junio de 1993. Todos sus años de reclusión los pasó en la Cárcel Modelo.

"Viendo las cosas con calma -diría después al psiquiatra- no se puede justificar la muerte de estas mujeres; pegarles hubiera sido suficiente, pero así son las vainas".

Ward Brown fue catalogado como un psicópata del grupo amoral y perverso sexual. Hoy día trabaja como agente de seguridad.

Personalidad psicopática, amoral, con mezcla de psicopatía sexual

¿Qué es un psicópata amoral?

Individuos de sensibilidad casi nula, desposeídos de compasión, de vergüenza, de sentimientos de honor y conceptos éticos.

Son fríos, pérfidos y arrogantes, y su campo de acción antisocial se dirige a las ofensas físicas contra las personas y la propiedad, reincidiendo frecuentemente en los delitos de homicidio.

¿Qué es un psicópata sexual?

Personas que muestran trastornos de sus instintos sexuales tanto por el desvío como por la finalidad de la sexualidad.

En este caso particular, se trata de una persona aparentemente impotente con reacciones de brutalidad ante los conflictos de su propia condición.

Fuente: Cuadernos Panameños de Criminología No.5, 1976.

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