Carlos Changmarín
Los "pechiamarillos" están entre las aves mas conocidas en las ciudades del país. Ciertamente les llamamos así genéricamente, pero son varias las especies que conviven cerca de nosotros, en balcones, calles y parques. No solo gusta de las ciudades, también habita sabanas y bordes del bosque.
Ilustramos aquí al pechiamarillo conocido popularmente como "pitirre" en el medio local. Tropical kingbird le llaman en idioma inglés; Tyrannus melancholicus es su nombre científico, por si usted quisiera realmente impresionar.
En el Perú le dicen pepite, en Argentina y Bolivia sirirí; brasileños y paraguayos le agregan una "u": suirirí. Su área geográfica de distribución va desde el suroeste de los Estados Unidos hasta Argentina central.
Es un ave de unos 22 a 24 centímetros de longitud, con las partes superiores del cuerpo mayormente oliváceas, la cabeza gris, alas pardas, cola negruzca y amarilla la parte inferior del vientre. Las plumas externas de su cola son ligeramente más largas que el resto, permitiéndole realizar las maniobras aéreas necesarias para lograr esas capturas. Además, dan al ave su característica cola ahorquillada, ligeramente ranurada: una buena marca de campo para distinguirlo de otros pechiamarillos de la ciudad.
Préstele atención y verá que pasa rato posado en una rama expuesta o un cable de teléfono, esperando a que por ahí vuele un insecto. Se eleva, lo captura "a la volada", y vuelve a posarse de donde partió. Teniéndolo en el pico, a veces vemos como lo golpea contra una superficie para "tranquilizar" y comer a su presa. Además de insectos también come algunas frutas.
Agresivo y bullicioso, atacará a otras aves que pasen cerca de donde tiene su nido, sin importarle el tamaño del presunto intruso ni sus verdaderas intenciones.
