Regresiones es el nombre de la actual exposición que presenta el restaurante y galería La Bohème, hasta el 28 de julio.
En ella se muestra el arte del niño pintor que vive dentro de Julio Briceño, mejor conocido como RAC, el caricaturista de La Prensa , y todo el concepto alrededor de la obra está relacionado con ese pequeño ser creativo al que ahora atiende.
El concepto de Regresiones puede interpretarse desde dos vertientes: la primera, como un viejo sueño de infancia, ser pintor, pospuesto hasta hace unos pocos años. La segunda vertiente apunta a la misma obra en sí, donde el concepto visual procura reflejar algo de la imaginación infantil de los dibujos de mis hijos; una niña de cuatro años y un chico de ocho, los cuales inspiran ya no algunos, sino que muchos de los cuadros mostrados, comenta.
Como caricaturista oficio que ha ejercido durante los últimos 18 años ha participado de unas cinco exposiciones colectivas, pero en pintura esta es su primera.
Regresiones es una muestra de 27 pinturas realizadas en técnica mixta (collage, acrílico, pastel de óleo, crayola y pastel), todas sobre cartón, a excepción de dos cuyo soporte es madera.
Para mi representa muchísimo esta muestra porque en ella desligo la caricatura de la pintura; con ella procuro llegar al público en la faceta única de pintor.
El sueño lo encaró en 1998, con treinta y cuatro años a cuestas. Para Julio Briceño, estos seis años han representado una constante búsqueda de su identidad como artista plástico.
Búsqueda de una temática con la cual pueda abordar y procurar respuestas a mis interrogantes como artista; búsqueda, también, de ese estilo y método de trabajo que me permita obtener un nivel de competencia aceptable para mí mismo.
El sabe que aún le queda mucho por encontrar, pero eso poco le preocupa.
El secreto del viaje está en disfrutar de la travesía, no en arribar a puerto alguno.
