La historia parece demasiado fantástica para ser verídica: un vendedor de mercado de pulgas halla un cuadro junto a un bote de residuos en una estación cercana del metro, lo somete a un análisis de laboratorio y se convence de que lo que tiene entre manos es un Modigliani auténtico.
Es difícil de creer, dado que el maestro modernista es uno de los artistas más buscados y falsificados, pero una firma romana -que además es el Instituto Amedeo Modigliani- sostiene que el retrato firmado de “Odette” podría ser auténtico. Exhibirá la obra al público la otra próxima con la esperanza de iniciar un debate académico sobre su autenticidad.
“Les aseguro: esto no es una falsificación. Tenemos un hallazgo”, insistió Luciano Renzi, presidente del instituto y gerente de una agencia de publicidad epónima. Si bien reconoce que corresponde a los expertos certificar la autenticidad de la obra, insiste en que no lo sometería al análisis crítico “si el instituto no lo creyera firmemente”.
Sin embargo, el instituto no está capacitado para autenticar obras de Modigliani, tiene interés financiero en obtener publicidad para su exhibición y el laboratorio que ha contratado se niega a datar la pintura.
Amedeo Modigliani murió en 1920 en París, a los 35 años, de meningitis tuberculosa. En su carrera produjo varias obras maestras: retratos, desnudos y esculturas, muchos de los cuales incluyen los característicos cuellos esbeltos de sus musas.
El catálogo más acreditado de sus obras, completado en 1972 por el crítico Ambrogio Ceroni, incluye 337 obras conocidas.

