Enero, con sus luminosos rayos, su envolvente brisa y su veraniega atmósfera, tiene un aroma a diversión.
Los niveles de adrenalina se pueden aumentar en las vacaciones si se viaja a destinos locales para hacer actividades ecoturísticas y de aventura.
El complejo ecosistema panameño y la diversidad ecológica que lo caracteriza hacen del país un destino por descubrir.
Panamá es el sitio perfecto para realizar actividades al aire libre que pueden involucrar actividades extremas “para los más arriesgados”, y otras para aquellos que les llama la atención pero “sin querer tomar mucho riesgo”, e incluso se ofrecen actividades que se pueden realizar en familia, afirma la especialista en turismo Zelesny Jiménez.
Ya sea en la cercanía que ofrece el Parque Natural Metropolitano, en los senderos del Parque Municipal Soberanía , pasando por Gamboa, o las opciones en Chiriquí, Panamá cuenta con gran número de lugares para explorar y para todos los presupuestos, afirma Seibert Bonilla, miembro de la Asociación Panameña de Aventuras y Excursionismo, y propietario de la empresa de iniciativas de aventura Ecoviajeros.
“Cada provincia tiene sus propios atractivos. Afortunadamente tenemos dos océanos y una cadena montañosa central que nos brinda muchas posibilidades. En general, nuestro lado caribeño es más práctico para actividades de playa, y el Pacífico para las de montaña. Pero esto no quiere decir que no se puedan hacer de ambos en cualquiera de las dos vertientes”.
Si se busca comenzar en el mundo de las aventuras extremas, Jiménez aconseja “hacer un recorrido por el Valle de Antón y aventurarse en el canopy adventure que se ofrece en el Chorro del Macho, y para los más arriesgados pueden probar el river rafting en el río Chiriquí Viejo”.
Si se trata de novatos que buscan iniciarse en actividades de turismo de montaña, Bonilla recomienda empezar por senderos cortos y bien delimitados como el Sendero de Plantación en el Parque Nacional Soberanía, o hacer campamentos en sitios donde tenga automóvil o el transporte accesible como en Laguna de La Yeguada, Veraguas.
Sin embargo, Jiménez advierte que siempre que se disponga a realizar actividades que conlleven un riesgo, “es necesario conocer qué niveles de seguridad nos puedan ofrecer los operadores que brindan estas actividades, y también estar dispuestos a disfrutar al máximo”.
Panamá tiene muchos destinos para practicar el turismo ecológico. ¿Quiere conocerlos? Siga leyendo.
Panamá es un sitio con una particular riqueza natural para emprender vacaciones ecoturísticas. La actividad favorita de Zelesny Jiménez, especialista en turismo, para hacer en el istmo es el snorkeling (una modalidad de buceo), ya que “permite apreciar cuán inmenso y lleno de vida y color son los mares”.
Se realiza en aguas poco profundas y cristalinas. “Es necesario tener máscara, chapaleta y snorkel, los cuales hay de diversos precios; es una actividad bastante divertida y económica”. A su juicio, los mejores lugares para hacerlo están en Bocas del Toro, Guna Yala, Colón y Coiba.
En cambio, el rappel en cascadas es la actividad que más disfruta Seibert Bonilla, miembro de la Asociación Panameña de Aventuras y Excursionismo (Apave), y propietario de la empresa de actividades de aventura Ecoviajeros, quien la practica en el área de Campana.
El rappel se practica en cascadas y paredes de roca. Consiste en descender por una cuerda con la intención de avanzar desde un punto elevado a otro de menor altura, explica Bonilla.
EXPERIENCIAS
Entre algunas de las actividades más populares para hacer en el país está el diving (buceo). En el Parque Nacional Coiba “se tiene la oportunidad de disfrutar de uno de los arrecifes mejor conservados del Pacífico americano. Es un tesoro de nuestro país”, dice Zelesny Jiménez.
Otro sitio para bucear es Portobelo, aconseja Seibert Bonilla. “En sus costas hay un avión hundido”, añade.
Además, se puede hacer canopy (deslizarse por un cable de un punto a otro) en lugares como Boquete, “debido a su combinación de clima y vegetación”, agrega .
Otro sitio ideal para ello es El Valle de Antón en el Chorro del Macho, aconseja por su lado Jiménez.
Otra alternativa es el rafting (descenso de ríos o balsismo), en la que ambos expertos coinciden que es el río Chiriquí Viejo el ideal para practicarlo. El río Mamoní, en Chepo, es otro buen sitio, indica Jiménez.
En Panamá también se puede hacer snorkeling en Bocas del Toro, que ofrece “una gran variedad de lugares increíbles para disfrutar de la vida acuática”.
El kayaking (deporte acuático con modalidad de remo) es otra forma de distracción en el lago Gatún, un “espacio cercano a los sitios urbanos y con belleza paisajística”, afirma Jiménez.
También se puede hacer ciclismo. En la modalidad de montaña, Jiménez recomienda el área de Gamboa y Cerro Azul. Por su parte, Bonilla señala que los principales senderos cercanos a la ciudad capital utilizados para hacerlo son el Camino del Oleoducto (Gamboa) y el Camino Plantación (cerca del Parque Municipal Summit).
Para hacer montañismo, el volcán Barú es uno de los lugares más populares, agrega Jiménez. Con ella coincide Bonilla, y señala que “sin lugar a dudas el mayor reto en el país es el volcán Barú, aunque hay muchas cumbres accesibles y con diferentes grados de dificultad, como el cerro Trinidad y el cerro Picacho”.
Así mismo, se puede ir de campamento a la Laguna de San Carlos y a la Reserva de La Yeguada, coinciden ambos especialistas.
Si bien es cierto que se cuenta con varios destinos para el ecoturismo, es necesario “investigar bien sobre el sitio que se va a visitar, llevar el equipo adecuado y, de ser necesario, el guía indicado para pasar un buen rato y no tener experiencias desagradables”, advierte Bonilla.
Jiménez agrega que se debe disfrutar de la naturaleza de manera sostenible “cuidando nuestros recursos naturales con buenas prácticas”.
¡Adrenalina pura!
Muchas actividades extremas se pueden practicar en el istmo.
El river rafting (descenso de ríos) quizás sea uno de los deportes extremos más conocidos en Panamá, plantea Zelesny Jiménez, especialista en turismo. “Brinda mucha emoción y adrenalina navegando a través de los rápidos en una balsa. Dependiendo del nivel de dificultad que presente el río, existen niveles para aficionado y expertos en actividades extremas. El deporte acuático wakeboarding, que consiste en que uno se deslice sobre el agua utilizando una tabla para ser arrastrado por una cuerda ligada a una lancha o una moto acuática, se puede practicar tanto en lagos como en el mar panameño”, añade.
Otra actividad extrema que se puede disfrutar en Panamá es el windsurfing, que consiste en deslizarse sobre una tabla que lleva una vela. “Esta misma se orienta en dirección al viento para lograr velocidad y desplazamiento. Es muy practicado en Punta Chame”, indica Jiménez.
El wet rappel también se puede hacer en el país. “Para los aficionados al riesgo, este deporte se realiza descendiendo generalmente en cascadas a través de cuerdas. En nuestro país existen diferentes operadores que brindan esta actividad ofreciendo mucha seguridad y todos los equipos para sus clientes”.
Otro deporte extremo es el river floating. Según Jiménez, esta actividad al aire libre se puede presentar en dos formas: la libre, que consiste en deslizarse en un tubo de manera libre a través del río, y otra controlada con una cuerda atada a una lancha o moto acuática. “El río Chagres y el lago Alajuela son sitios populares para disfrutar de esta actividad”.
El zip line, que permite deslizarse a través de cable entre el dosel del bosque, también se puede practicar. A través de él, “se puede disfrutar de lindas vistas de cascadas, lagos, entre otros atractivos”, resalta.
RELLA ROSENSHAIN













